El aguacate, La fruta de moda de tu propia cosecha

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El aguacate es un árbol muy sensible que, si no se cuida adecuadamente, puede sufrir varios contratiempos que aún pueden matarlo.

El cuidado es especialmente importante cuando es joven y cuando se cultiva en un entorno desfavorable: suelo insuficiente, zonas frías o muy calientes, etc.

➡️ Si te quedas hasta el final de esta noticia, aprenderás muchas curas de aguacate muy precisas, de las cuales son imprescindibles si quieres tener un árbol fuerte y sano.

Mucha atención con los chupones del aguacate 🧐

Esta es una de las primeras cosas que hay que hacer después de plantar el aguacate, especialmente si ha sido injertado.

Consiste en la eliminación de los brotes – brotes vigorosos – que emergen debajo de la región de injerto o, en ausencia de injerto, los que aparecen en el tronco debajo de la rama principal del árbol.

Deben extraerse entre sí, para que sean pequeños y puedan romperse manualmente, sin necesidad de herramientas de corte.

Mantén el tronco alejado de la radiación solar ☀️

La piel del aguacate es muy sensible a la radiación solar, y más en el caso de un árbol joven, cuyo follaje aún no proporciona suficiente sombra.

Por eso es conveniente pintar el baúl con pintura vinílica blanca mezclada con un fungicida adecuado para esta operación. Los centros de jardinería generalmente tienen productos específicos para esto.

Si el árbol se planta en un área semi-sombreada, que lo protege del sol del mediodía, o en períodos menos soleados, este cuidado puede no ser necesario.

Los Tutores, otro detalle a tener en cuenta 🌱

Consiste en plantar una estaca vertical -o similar- en el suelo a unos 10 cm del tronco y sujetarle el árbol, de manera que se vea obligado a crecer en línea recta.

Es decir, es importante en zonas donde suele hacer viento o si el aguacate se planta junto a otros árboles o edificaciones que dan sombra a la copa. Incluso si el tronco del árbol está naturalmente torcido.

Protégelo mientras sea joven 🛡️

Los aguacates son muy sensibles al frío, especialmente cuando son jóvenes. Si existe el riesgo de que las temperaturas se acerquen a los 0 ℃, aunque no lleguen, debes protegerte, de lo contrario las hojas se «quemarán» e incluso puedes sospechar de su muerte.

Lo ideal es no cultivarlo en lugares donde se produzcan heladas durante varios días al año, sino que en cualquier caso se debe plantar junto a una pared, un edificio o una composición. De cara al sol, para que el calor que acumula la pared En todas partes. Mañana.

Si es joven, puedes contemplar con una manta protectora.

Cava la tierra alrededor del árbol 🌲

Esta tarea de limpieza implica excavar la tierra en un círculo poco profundo, al menos del mismo tamaño que la copa del árbol, cerca del tronco.

En otras palabras, es esencial para prácticamente cualquier árbol, pero especialmente para aquellos que tienen la mayoría de sus raíces en las primeras pulgadas del suelo, como los aguacates.

Esto eliminará las “malas hierbas”, aireará y aflojará el suelo, lo que ayudará a las nuevas raíces a explorarlo mucho más fácilmente. Además, facilita la incorporación de fertilizantes y la infiltración del agua de riego.

Es importante cavar superficialmente para no dañar las raíces del aguacate, especialmente si se hace con una herramienta de corte. Se puede utilizar un cincel o cultivador -en mano- para avanzar la obra, realizando movimientos radiales -desde el tronco hacia el exterior-, reduciendo la rotura de las raíces, mientras que el movimiento será paralelo a ellas.

Vigila las malas hierbas 🍃

Este tratamiento está ligado al anterior, aunque no debe realizarse al mismo tiempo.

Se trata de mantener el plato, la región clara cerca del tronco, desprovisto de vegetación que pueda privar al aguacate de nutrientes y agua.

Esto es muy importante en los primeros meses después de plantar el árbol, porque sus raíces aún estarán muy poco desarrolladas, y antes y después de cada fertilización, porque si no se hace la vegetación espontánea, consumirá rápidamente los nutrientes que le proporcionamos con el fertilizante. .

Este trabajo se puede ahorrar con el uso de mantillo orgánico (aserrín, paja, corteza de pino, etc.) o inorgánico (piedras, arena, mallas, etc.) para cubrir el plato y evitar la germinación de las plantas. También reducirá la pérdida de agua por evaporación, lo que le permitirá reducir la frecuencia de riego.

No te olvides del Riego 💦

El manejo del agua es uno de los puntos más débiles de la protección del aguacate, ya que las raíces de este árbol son muy sensibles al estancamiento del suelo, y por si fuera poco, ya que la mayoría están en los primeros centímetros del suelo, sufrirán de sequía muy fácilmente si el clima es seco.

Al elegir la posición del árbol en el huerto o jardín, es necesario tener en cuenta el tipo de suelo y la forma del suelo.

Deben evitarse las depresiones que pueden retener el agua de lluvia, o donde el acuífero está cerca del área, especialmente si el suelo es pesado (arcilla) y no drena bien el agua.

En zonas secas o en suelos ligeros es preferible una zona plana, mientras que en zonas húmedas o suelos pesados ​​es necesario buscar una posición ligeramente elevada – se puede hacer un lecho o una pila – o con cierta pendiente. Estas medidas asegurarán que el agua de lluvia no se acumule en el suelo cerca del árbol.

En cuanto a la frecuencia e intensidad del riego, dependerá mucho de las condiciones climáticas y del suelo. Sin embargo, con el aguacate, siempre es mejor regar menos que exagerar, especialmente si el suelo no drena bien.

Si el suelo retiene poca agua, será necesario regar con frecuencia: riegos intensos pero diarios, mientras que si se mantiene mucho, los riegos deben estar más separados y aportar un poco más de agua en cada uno.

La fertilización con un buen abono 🌳

Esta característica es similar al resto de árboles frutales.

Un mes después de la siembra, se aplicará el primer fertilizante que contenga cada uno de los nutrientes, repitiendo el desarrollo una vez al mes durante el primer año (use una pequeña proporción cada vez).

A partir del segundo año tienes la posibilidad de variar las aplicaciones, haciéndolas cada 2 o 3 meses.

Cuando el árbol está maduro, un fertilizante que contenga nitrógeno, fósforo y potasio como nutrientes primarios, pero también otros que son escasos en el suelo, debe ser fertilizado en las primeras etapas de desarrollo.

En suelos neutros y ácidos con una textura arcillosa a arcillosa, es muy probable que todos los nutrientes estén disponibles, así que basta con añadir los tres principales, los que más se consumen, y en particular el nitrógeno, a medida que el árbol crece.

En suelos alcalinos o arenosos, las deficiencias son realmente posibles. En el primer caso, porque algunos nutrientes tienen la posibilidad de presentarse en forma insoluble, y en el segundo porque suelen ser transportados por el agua de lluvia y el riego, en el caso de suelos muy permeables. Se debe prestar atención a los síntomas de las manchas foliares.

Salvo en suelos poco permeables, en los demás es muy recomendable fertilizar con abonos orgánicos, ya que además de contener todos los nutrientes -y casi siempre de forma equilibrada- la materia orgánica aportada optimiza la consistencia, aireación y retención de agua del suelo. actividad microbiana y es una fuente de nutrientes a largo plazo.

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